La persona que posee un estilo de comunicación inhibido vive preocupada por
satisfacer a los demás y es incapaz de pensar en la posibilidad de enfrentarse a alguien en
cualquier sentido.
Una de sus características generales es que son personas que no defienden sus propios
derechos si para ello tienen que dejar de lado los de los demás y, en ocasiones, ni siquiera
en los casos en que no afecta para nada a los derechos de los demás.
Al contrario que la persona que presenta un estilo de comunicación inhibido, la persona con
un estilo de comunicación agresivo se caracteriza porque no sólo se preocupa por defender
a cualquier precio sus derechos, sino porque su forma de defenderlos normalmente, lleva
aparejada la falta de respeto hacia los derechos de los demás, incluso cuando esto es
absolutamente innecesario para defender los propios.
El estilo de comunicación agresivo conlleva, como característica general, el hecho de que
implica agresión, como su propio nombre indica, y también desprecio y dominio hacia los
demás.
Su creencia fundamental supone que el sujeto se considera la única persona importante y
con opinión en cualquier contexto personal y profesional, menospreciando a los demás, de
forma que lo que los otros puedan sentir o pensar no tiene interés. Además, acostumbra a
quitarse de encima cualquier tipo de responsabilidad sobre su forma de relacionarse con los
demás, de forma que cuando el resultado de la relación conlleva consecuencias negativas
para los otros, “ellos se lo han buscado”.
La persona con un estilo de comunicación asertivo, bien porque conoce sus características y
las utiliza conscientemente o porque lo ha aprendido sin saberlo, utiliza los componentes de
la comunicación tal y como supone el seguir la filosofía que subyace a la teoría de las
habilidades sociales, en el sentido en que es capaz de expresar sus sentimientos, ideas y
opiniones, haciéndolo de forma que aún defendiendo sus propios derechos, se respeten de
forma escrupulosa los derechos de los demás. Cuando hace esto, además de permitirlo
hace que los demás se expresen libremente.
Asimismo, la forma de expresarse del asertivo va a ser adaptada al contexto donde se
desarrolla la comunicación y contribuye a facilitar que se resuelvan los problemas
inmediatos que se pueden presentar en el proceso de comunicación, a la vez que se
minimiza el riesgo de que en futuros intercambios aparezcan problemas.
A modo de sencillo resumen, el estilo de comunicación asertivo consiste en ser capaz de
comunicarse en cada ocasión de la mejor manera posible.
Una característica muy importante de la utilización del estilo asertivo es que la persona
consigue defender sus derechos y expresar sus opiniones, utilizando para ello los
componentes conductuales de la comunicación de la forma más adecuada.
El objetivo fundamental de la persona asertiva no es conseguir lo que desea a cualquier
precio, sino ser capaz de expresarse de forma adecuada y sin agredir, de manera que al
interactuar con una persona asertiva, en muchas ocasiones la comunicación se convierte en
una negociación.



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