Casi siempre, nos fijamos más en nuestro propio ombligo que en lo que pasa a nuestro alrededor. Nos quejamos de lo que nos falta, de lo que queremos,... Pero no valoramos lo que tenemos y que otras personas ni si quiera saben lo que es.
Si yo fuera al sur, me gustaría ayudar dando clases a los niños y niñas, así como a las familias. Transmitir una educación para la vida que les sea de utilidad.